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Hijo del Ruiseñor

“Hijo del ruiseñor, escrita y dirigida por Walter Ventosilla, es una pieza en tres tiempos, tres espacios y dos personajes. Un actor hispano cursa estudios de teatro en una academia en Nueva York. Por casualidad, el histrión conoce a un poeta y teatrero español, Federico García Lorca, de visita en la ciudad y que incluye en su visión del arte y del mundo.

En otro plano, aparece una anciana de pensamiento conservador, opuesta a cualquier cambio social y que hace una apología de la persecución del poeta y sus amigos. Ella se inclina por las fuerzas que guardan el orden a toda costa, fuerzas que silencian a bohemios y poetas.

Entre los aspectos particulares del texto, está el de la metateatralidad. La pieza, entre varios aspectos reexiona sobre el hecho mismo de hacer teatro. Ventosilla como autor explora las motivaciones de un actor para hacer teatro en los años veinte del siglo pasado, no muy distintas a las de hoy en día.

La actriz Emely Grisanty se compromete de lleno con el escenario. Su trabajo escapa de lo regular. La intérprete ejecuta un complejo performance en el que, con aparente simplicidad, diferencia cada uno de los personajes y a cada uno le da fuerza. Grisanty utiliza su expresividad corporal y gestualidad para crear imágenes de gran plasticidad y hacer claras las transiciones entre sus roles. Resalta el manejo y la proyección de la voz así como una impresionante dicción”.

Pablo García Gámez
Dramaturgo venezolano